La Unión Deportiva Las Palmas ha tocado un primer techo. Siempre habrá una nueva meta a conseguir. Si se está abajo, subir un peldaño, si se está arriba, escalar más peldaños. No vamos a engañarnos con falsas ilusiones. Es indudable que nuestro objetivo prioritario en estos momentos es iniciar la temporada en 1ª División con la idea de asegurar la permanencia en la misma. Luego vendrá otra temporada en la que quizás el objetivo a alcanzar sea mas importante que la mera permanencia. La consecución del ascenso ha hecho al equipo amarillo más grande. Gran Canaria cobrará mayor relieve y difusión a nivel nacional e internacional. Hasta ahora, en los resúmenes de los partidos, solo se veían unos pocos segundos de la UDLP por las televisiones. Escuetamente nos ofrecían los goles. Ahora, instalados en 1ª División, las televisiones ofrecerán cinco o diez minutos, repitiendo las jugadas de los goles o cuando haya acciones polémicas. Todo esto nos vendrá dado por formar parte de la máxima categoría del fútbol español, pero nosotros tendremos que poner mucho más de nuestra parte: afición ejemplar, apoyo constante, equipo fuerte que haga inexpugnable el Estadio Gran Canaria y equipo en constante progreso, no solo en el terreno de juego, sino en todos los niveles del engranaje interior de la Entidad. Un primer paso se está dando a partir de hoy, sustituyendo el verde tapiz del estado grancanario. Hará falta algo más, que, además es vital para la supervivencia del equipo: iniciar de una vez por todas la construcción de una Ciudad Deportiva que aglutine a todas las categorías del club. Es un despropósito que los equipos de la cadena de filiales entrenen cada día en un campo de fútbol diferente. Así no puede haber un seguimiento de las evoluciones de los valores de la cadena porque están dispersos por la isla. Si con los precarios medios de los que se dispone, la cosecha es tan importante, inimaginable serían los frutos que produciría una organización que mejoraría sus recursos de una manera sustancial.