Nili Perdomo, Tyronne del Pino, Tana Domínguez, Leo Ramírez, José Artiles, Álex Pipo, Dani Lorenzo, Carlos Gutiérrez, Jesús Valentín, …..y muchos otros. ¿Cuál será su destino? La mejor solución para jugadores y el club, sería una cesión a equipos de 2ª A, porque, si la temporada que recién concluyó, ninguno de ellos tuvo participación activa en el primer equipo, ¿cómo van a ser utilizados en 1ª División?
Es indudable que todos ellos son activos del equipo amarillo, pero igualmente es innegable que la llegada de futbolistas del exterior, posiblemente con el mismo nivel de calidad, cerrará las puertas de estas promesas. Luego nos rasgamos las vestiduras cuando Rafa Mugica, Cristian Herrera, Héctor Hernández, Aday Benítez y muchos otros optan por diferentes destinos, siendo tildados de mercenarios.
Se creó el año pasado un equipo híbrido, el equipo «Esperanza», con el objetivo de que aquellos que no jugaban en cada jornada en el primer equipo y en el filial, disputaran un partido entre semana, para no perder ritmo. Aquella esperanza de equipo se esfumó muy pronto. Al menos no ha trascendido noticia alguna de esos partidos.
La cantera amarilla y su capacidad de captación de valores es importante, porque la Unión Deportiva Las Palmas tiene una llamada especial. Todos no «caben» porque el primer equipo solo dispone de veinticinco licencias, más las que corresponden al filial, así que el acomodo inteligente es la fórmula de cesión para mantener en la órbita a aquellos que pueden estar pero que el cupo federativo impide estar.
Hablar de conceder la baja a Tana parece una locura, un despropósito, de la misma manera que no tener atado a Manu Valerón, un talento enorme, es otro disparate.