Las bajas por lesión en la Unión Deportiva Las Palmas puede resquebrajar el bloque. No pretendo dar a entender que los suplentes que van a entrar no vayan a estar a la altura. Significa, pura y llanamente, que los titulares por algo son titulares y los suplentes ídem de ídem. Las cuatro bajas, además, afectan al esqueleto del equipo: Javi Castellano, Ángel López, Hernán Santana, y Antolín Alcaraz, los dos primeros de larga duración. Cuando un equipo, tenga el potencial que tenga, tiene cuatro bajas de teóricos titulares, es indudable que ve mermadas sus capacidades competitivas. ¿Por qué se están produciendo estas lesiones? ¿Tendrá que ver el estado del césped de Barranco Seco? ¿El Estadio Gran Canaria también es el causante de estas lesiones? Es indudable que Paco Herrera ha acertado al trasladar los entrenamientos a Maspalomas, en un doble sentido. De una parte, asegurar en la medida de lo posible la ausencia de estas lesiones, y, de otra parte, dar tiempo a que mejoren las condiciones del Estadio Gran Canaria y del segundo campo, Barranco Seco. Cuando se producen lesiones , lo que viene luego es el tiempo estimado para la recuperación de los lesionados, intentando por todos los medios acortar los plazos. En este sentido debería el club aprender de otros equipos. Sin ir más lejos, está el F. C. Barcelona, que acorta los plazos de recuperación en tiempos record. Parece ser que los servicios médicos del Barça extraen sangre del jugador lesionado, la centrifuga y la aplican luego sobre la zona dañada. En Canarias hay eminentes médicos que podrían llevar a la práctica este sistema para acortar los plazos de recuperación de los afectados. El equipo se juega mucho cada jornada, así que, manos a la obra