En progresión

Cuatro jornadas de competición, un mes escaso, puede que sea poco tiempo como para resaltar que la «mano» de Quique Setién ya se nota en el equipo. En cambio, no es que lo parezca, es que ya se advierte otra forma de jugar, porque se aprecia un estilo de juego que va tomando forma. El equipo no está encorsetado, sabe a lo que juega, y lo que es más importante, el entrenador ha comenzado a descubrir los genios que estaban arrinconados, tristes, en el olvido. Tana estuvo sobresaliente, escondiendo muy bien el balón. asistiendo, disparando; Vicente Gómez está empezando a tomar el mando. Todavía algunos le critican que siempre juega hacia atrás, sin darse cuenta que así se abren espacios. Intuyo que el míster amarillo seguirá escudriñando en las raíces del club para ir descubriendo otros talentos. Anoche, la Unión Deportiva Las Palmas brilló con luz propia. Todo lo hizo muy bien, excepto la falta de coordinación en el primer gol ché y el desacierto en la culminación, que en realidad no se puede considerar como fallo, pues hay que ser justos con el guardameta valencianista, que desvió tres disparos que eran goles. El resultado fue a todas luces injusto porque la Unión Deportiva fue muy superior en juego, en posesión, un 62%,;sin incurrir ni una sola vez en fueras de juego, como sucedía anteriormente, que en cada partido nos señalaban un promedio de ocho por partido; en nobleza en la disputa, doce faltas señaladas, mientras que el Valencia acumuló 22 infracciones, más unas cuantas muy claras y muy duras, especialmente del defensa lateral derecho que el árbitro perdonó.

El transcurrir de las jornadas hará posible que la mejoría se vaya haciendo evidente. Ahora corresponde seguir la misma línea de juego ante el Deportivo de La Coruña, que intentará interrumpir constantemente el ritmo de juego amarillo, con faltas y más faltas. Vicente Gómez, Roque Mesa, Tana Domínguez y Jonathan Vieran serán objeto de especial vigilancia y no dudarán los coruñenses de incurrir en falta para evitar las genialidades de estos cuatro futbolistas. En este sentido, me permitiré hacer una sugerencia a Quique Setién. Cuando se produzca una reiteración de faltas, el capitán del equipo debe de ser instruido para dirigirse al árbitro indicándole con los dedos, una, dos, tres, cuatro, cinco faltas seguidas. En fin, que el Depor nos hará sufrir por su táctica de atrincherarse atrás y por sus continuas interrupciones. Este sistema tiene su antídoto:juego al primer toque, abrir espacios, especialmente con los extremos pegados a la línea de cal y perseverar para conseguir tres puntos que van a ser vitamina para progresar.

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