Así se puede iniciar el comentario de hoy, porque anoche, una S.D. Éibar muy leñera, con la complacencia del colegiado de turno, cayó en su propia trampa. Nos gusta el fútbol intenso, viril pero al mismo tiempo noble. No fue noble el equipo armero, que desde el primer minuto no permitía las salidas de la UDLP, interrumpiendo el desarrollo del juego de manera continua. El colegiado no supo interpretar el Reglamento, según el cual debe ser amonestado un futbolistas por incurrir de manera reiterativa en faltas. Eso ocurrió anoche en Éibar. Eddy, Escalante, Dos Santos, en realidad, los catorce que intervinieron (excepto el guardameta) actuaron en el límite de la permisible y más allá del límite. De los dieciocho encuentros disputados en Liga y tres en Copa, la tónica dominante es que, cuando la Unión Deportiva Las Palmas inicia la salida desde atrás, los rivales parece que tienen la consigna de cometer falta, una vez, dos, las necesarias. En este sentido, Vicente Gómez, Roque Mesa, Juan Carlos Valerón, Tana,… son los blancos preferidos. Esto no puede seguir así. El capitán deberá dirigirse al árbitro para hacer ver la reiteración de faltas y, desde la banda, el entrenador, con ademanes calmados, mencionar al cuarto árbitro que no se puede interrumpir de manera descarada la salida del juego. Y otro hecho más deplorable aún; los rivales cometen falta y además desplazan el balón para que se pueda poner en juega de manera inmediata. Bien mirado, son dos faltas las que se cometen habitualmente en nuestra contra. Ha habido encuentros en que los rivales han hecho casi veinticinco faltas y la Unión Deportiva no ha pasado de diez o doce. Vistas así las cosas parece que somos algo ingenuos, nos falta algo de mala uva.
Otro dato curiosos, que tiene que ver con las faltas, es qu en la TV aparece de vez en cuando un recuadro para informar de las faltas. No deja de tener «guasa» el rótulo porque dice: «Faltas cometidas» pero no indica las faltas no señaladas. Volvamos a la realidad de la Liga, nuestra prioridad. Nos visita este domingo el Málaga. La Unión Deportiva Las Palmas ha experimentado un gran cambio en todos los sentidos: intensidad, despliegue ofensivo, control de juego, incluso un mayor coeficiente anotados. Falta sellar un poco el sistema defensivo. Quizás la reincorporación de Antolín Alcaraz será importante, pues anoche, después de cien días de inactividad por lesión, demostró que posee el don de la jerarquía. Los tres puntos del domingo habrá que sudarlos, sin desmayos. No debemos caer en la euforia, pero sí sentirnos confiados con las prestaciones actuales del equipo amarillo.