Ante un equipo tan poderoso, como es el F.C. Barcelona, con presupuesto de más de quinientos millones de euros, frente al de la Unión Deportiva Las Palmas, que se acerca solo a los cuarenta millones de euros, las posibilidades de derrotar al equipo culé son mínimas. Sin embargo, la vida no ha mostrado que a veces las cosas imposibles se tornan en posibles. En este sentido, las claves de esta tarde para que los amarillos sumen tres puntos o, al menos, uno, está en ser agresivos, pero no violentos. Parar el desarrollo del juego con faltas, preferiblemente en las salidas del Barça, en el medio campo. Evitar incurrir en faltas al borde del área. Cuando se cometa una falta, un jugador nuestro debe situarse en el lugar en el que se hizo la falta, para evitar que ellos adelanten siete u ocho metros el balón, como pasó recientemente. Si el Barça se adelanta en el marcador, hay que seguir jugando igual que antes del gol, con mucha presión, sin dar por perdido ningún balón. Si encajamos un segundo gol tampoco hará variar nuestra idea de juego porque en los últimos diez minutos, un gol podría darnos vida, ya que el Barça atrás sufre a veces unas pájaras impropias de un equipo de gran calidad. Así que todo es posible…y va a ser posible