En el camino correcto

El encuentro de anoche, entre la Real Sociedad y la Unión Deportiva Las Palmas fue para quien escribe estas líneas, un partido especial. No lo digo por el resultado en sí, que también lo fue, sino por el reencuentro con muchos familiares que hacía tiempo que no veía y por el descubrimiento de nuevas amistades. En un ambiente festivo, dicharachero,  buen yantar, buena bebida, con baile de «papahuevos de Agaete» incluido,» pudimos ver por una minúscula pantalla, la evolución del encuentro en Anoeta.

Pasando a lo estrictamente deportivo, el resultado fue fantástico. Sorprende escuchar voces clamando por el escaso juego del equipo amarillo. En un momento crucial de la temporada, en lo que realmente importante es sumar de tres en tres (cuatro triunfos en cinco jornadas), éstas voces se expresan por ignorancia o por un falso protagonismo. A veces es mejor «saber» jugar sin posesión, y ganar. Con sufrimiento, sin duda, pero hay que elogiar que pese a la gran presión de los easonenses, principalmente en la segunda parte, Javi Varas no tuvo que solventar situaciones comprometidas porque la Real Sociedad no disparó entre los tres palos ni una sola vez. El anfitrión pisó a fondo el acelerador para invertir el resultado, pero enfrente estaba el equipo grancanario, muy bien situado en el campo, la defensa muy centrada en sus acciones, un medio campo muy atento en el robo de balones y un trabajo en punta descomunal, todas las líneas muy juntas para achicar espacios, como diría Menotti. Muy buena actuación de Lemos; David García parece que ha jugado toda su vida en primera división; Roque Mesa incansable, si bien, a mi juicio,tiene que corregir ese caracoleo y excesiva conducción del balón que impida la fijación de marcajes del rival; un Tana inmenso, brillante, infatigable, tanto en la transición como en el repliegue, con destellos de gran calidad, y un Willian José con un enorme esfuerzo físico, a pesar de ser un islote adelante, con un trabajo que parece que desgasta más al rival, que al propio Willian José. Solo faltó un poco de serenidad para haber cerrado el marcador antes del agónico final, pues se malograron contras muy ventajosas, desperdiciadas de manera incomprensible.

En fin, un buen  partido, mejor resultado y a esperar al Valencia C.F. que no está muy fino como visitante. Una victoria ante el cuadro ché sería un golpe autoritario sobre la mesa, que firmaría, posiblemente, la salvación, no matemática, pero sí virtual.

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