La Unión Deportiva Las Palmas tiene que resolver dos objetivos para poder seguir creciendo como institución. El primer objetivo, sin duda de ningún género, es certificar la permanencia en Primera División en el más corto plazo posible. A falta de ocho partidos para concluir la campaña 2015-2016 se especula que con tres victorias los amarillos continuarían un año más en la División de Honor. El segundo objetivo es que el filial logre recuperar plaza en la Categoría de Bronce, la 2ª División «B». Es innegable que el objetivo prioritario es conseguir la permanencia en 1ª División. Sin embargo, sería muy útil, muy beneficioso que Las Palmas Atlético pueda competir el año próximo en 2ª B, pues de este modo no habría tanta diferencia en lo que a competitividad se refiere, cuando llegare el caso de que el míster del primer divisionario requiera la llamada de algún futbolistas del equipo nodriza.
La tarea que tiene ante sí la Dirección Deportiva ante sí es muy difícil porque tiene que estar trabajando en varios frentes. Según cual sea el desenlace, los frentes se concretarán. En el caso de que el primer equipo se afiance en la élite, se podrá entonces concretar las bajas y las altas. El destino final del filial será muy importante por una razón: en junio regresarán a la disciplina amarilla nueve jugadores, que han estado en calidad de cedidos en diversos equipos. Alfredo Ortuño, José Artiles, Jesús Valentín, Leo Ramírez, David Figueroa, Tyronne del Pino, Adrián Hernández, Carlos Gutiérrez y Christian Fernández. Con el filial situado en 2ª B, la situación de estos jugadores reforzaría notablemente el potencial del segundo equipo. Este overbooking se vería incrementado porque hay futbolistas jóvenes, emergentes, como Carlos González, Jefté Betancor, Jeremy Betancor, Álvaro Arencibia y un largo etcétera. Es obvio que no hay hueco para todos en el primer equipo.Son veinticinco las licencias y tendrán que venir futbolistas de prestigio para reforzar el primer equipo, pero habrá que seguir dando chance a la cantera. La continuidad de minutos concedidos ha propiciado que se vayan descubriendo jugadores de la cantera aptos para el primer equipo, como han sido los casos de David Simón, Nili Perdomo y Tana Domínguez. Este es el camino para hacer un equipo fuerte, pletórico de canariedad, que contagie y sintonice con la grada. Para esto se precisa de valentía y saber administrar las situaciones. Parece que estamos en buenas manos para ello, en las manos de Quique Setién.