Otra UDLP de dos caras

No es una novedad. Más bien puede decirse que es muy habitual que el equipo amarillo ofrezca esa faceta de desplegar un juego espectacular durante cuarenta y cinco minutos, y pasar a ser los otros cuarenta y cinco minutos un equipo comparsa. Pasó en El Alcoraz, ocurrió en el Sánchez Pizjuán y suma y sigue.¿A qué se debe este comportamiento? ¿Falta de fondo físico?. Resulta alarmante esta cara bipolar de la Unión Deportiva Las Palmas. Anoche, frente a la S.D. Huesca, la Unión Deportiva Las Palmas fué un equipo dominador durante el primer período, a pesar de iniciar el encuentro con los jugadores no habituales. Conseguido el 0 a 2, quizás se pensó que todo estaba hecho, que podría bastar con poseer el balón.  Por experiencia, debemos saber que 2 a 0 es un resultado más peligroso que el 1 a 0. Con el 1 a 0 hay mayor intensidad de los jugadores. Con una ventaja de dos goles ocurre muchas veces que el contrario, medio entregado, si tiene la suerte de obtener un gol casi de la nada, se transforma de tal manera que resucita de su letargo y se sube a las barbas del oponente, que ve como pasa de estar plácidamente en el encuentro, a vivir una pesadilla a la que no puede poner remedio. Tuvo la Unión Deportiva Las Palmas oportunidades para finiquitar el partido con un tercer gol. Optó por congelar el juego. La ofensiva oscense tras el primer gol fue un vendaval por ambas bandas. Suerte que no materializaron las ocasiones porque un 5 a 2 no hubiese sido descabellado.
Cada equipo expone sobre el verde lo que sabe hacer mejor. Se pudo ver anoche, como otras muchas veces, que los vaivenes del juego y de los resultados son impredecibles. Cuando ocurre lo que sucedió en la segunda parte de anoche, el cuerpo técnico debe tener la mente muy fría a la hora de tomar decisiones. En este sentido, y a toro pasado, cuando es más fácil opinar, podríamos decir que el cambio de Ángel Montoro desequilibró el centro de campo. Se puede remediar el entuerto en Gran Canaria porque basta el empate a cero o el empate a uno, o una victoria.

De todos los encuentros se obtienen conclusiones. La primera, que nos satisface, fue la muestra de que Asdrúbal Padrón puede ser integrante de esta plantilla. Se faja con los defensores, provoca muchas faltas, marca goles, derrocha un pundonor digno de admiración y su trabajo indesmayable hace contagiar a sus compañeros de equipo.

El domingo se inicia una batalla muy importante porque Alavés, Leganés y Spórting de Gijón son, en teoría, equipos de la zona media-baja de la tabla y vencer en esos tres encuentros supondría construir una brecha importante en la tabla. Nueve puntos que hay que conseguir con un esfuerzo extra, para acomodarnos mejor en la liga y jugar para disfrutat.

 

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