Las situación por la que está transitando Javi Castellano es atípica. El entrenador le ha comunicado que busque equipo porque no va a disponer de oportunidades en esta temporada. Quizás Quique Setién desconoce o no ha podido valorar suficientemente el calibre de este futbolista que en la temporada 2011-2012 fue el primer jugador en el ranking de minutos disputados: 3.690 minutos, disputando los noventa minutos en todos los partidos, excepto uno por sanción. Tuvo dos años irregulares, por varias lesiones, pero volvió a ser el primer jugador en minutos disputados, 3.510´, excepto dos encuentros, uno por lesión y otro por sanción. Con el regreso a Primera División, Javi Castellano disputa los noventa minutos en el estreno liguero ante el Atlético de Madrid, pero al finalizar el choque, con molestias, cae en una lesión que se ha prolongado dieciséis meses.
Comentábamos anteriormente que posiblemente Quique Setién desconoce el trabajo de Javi Castellano: dominador del medio campo, escoba, bombero, dando equilibrio al equipo (expresión muy de moda actualmente), en una labor sorda pero tremendamente efectiva. Ambos, técnico y jugador, tienen razón en sus planteamientos. El jugador necesita minutos para adquirir tono físico y ritmo de juego, pero el entrenador argumenta, cargado de razón, que si el equipo ha funcionado sin el concurso del gemelo, por qué hacer cambios. Sin embargo hay un aspecto fundamental que da la razón al futbolista y se la niega al técnico. Javi Castellano quedará libre el próximo treinta de junio, así que una cesión, sin renovación del contrato, supondría salir por la puerta falsa. Eso sería una tremenda injusticia, que el club no puede permitir. Javi Castellano, si sale de este equipo, debería hacerlo por la puerta grande, pues es un futbolista muy querido por la afición amarilla por su comportamiento dentro y fuera de la cancha. La Unión Deportiva Las Palmas se está haciendo grande. Por esa misma razón ha de mostrar esa grandeza con actos que son de estricta justicia.