El titular de mi último comentario, correspondiente al encuentro ante el Getafe fue: VERGÜENZA. Anoche se añadió la humillación de un equipo completamente descompuesto. El actual entrenador no ha podido dar tránsito al futuro entrenador con un equipo que invite al optimismo. El tránsito de Paco Herrera a Quique Setién no fue un trauma. Había un equipo más o menos bien estructurado. Quique Setién deja una ruina de equipo. Pero no carguemos toda la culpa sobre el entrenador cántabro. Hay más culpables. Los rectores del club tienen su cuota de responsabilidad por no haber sabido manejar situaciones extra-deportivas, que nos vamos a revelar. Y gran parte de culpa la tienen los futbolistas, o determinados futbolistas. Se puede perder por 0-5, como ocurrió anoche. No se puede permitir encajar de nuevo un gol dentro del primer minuto de juego. Tampoco es permisible que a los diecisiete minutos el marcador señale 0-3, con futbolistas caminando, lentos, sin ambición de ninguna clase, sin disparar entre los tres palos durante los noventa minutos. Actuaciones como ante el Atlético de Madrid, Alavés, Leganés, Athletic de Bilbao, Éibar o Celta de Vigo, son indignas de un equipo que milita en Primera División. Puede permitirse una tarde negra, pero no diez noches negras. Misión difícil para el futuro entrenador, porque se presagian muchas bajas para el curso futuro. Posiblemente se acerquen a diez bajas. Esto significa que habrá un equipo completamente reformado, que habrá que armar. Toda una incógnita. No creo que merezca la pena extender más este comentario, Ya sobran las palabras y los perdones a la afición.