La mochila de Quique Setién

El ex-entrenador de la Unión Deportiva Las Palmas ha dejado la isla. Atrás ha habido un reguero de tinta con declaraciones controvertidas. Ya fuera de Gran Canaria ha seguido «acordándose» del equipo amarillo, esta vez hablando en tono despectivo. Desde el anuncio de su renuncia a la renovación del contrato, el equipo entró en caída libre. En los últimos siete encuentros de liga perdió seis partidos y empató uno. Para ser más precisos, de veintiún puntos en juego solo obtuvo un punto, con la friolera de cuatro goles a favor y veintidós en contra. Es verdad que tuvo enfrente a un orador de calibre, el Presidente. El reproche de acusaciones fue múltiple y repartido a los cuatro vientos. Es curioso que ambos, Presidente y entrenador, tienen un punto en común. Con el transcurso de los días, ambos han coincidido que hubiese sido preferible dar por concluido su vinculación con el cuadro amarillo, en el instante en que Quique Setién convocó a la Prensa para asegurar que las negociaciones quedaban rotas.

El preparador cántabro se lleva en su mochila su tablero de ajedrez, con sus torres, alfiles, caballos y familia real, amén de sus peones. También se lleva su «cuarto de pensar».

El próximo inquilino del banquillo del Estadio Gran Canaria se va a encontrar con un equipo descompuesto, hundido en el aspecto anímico, devaluado y en vía de transformación, no por la llegada de un nuevo técnico con sus ideas, sino porque habrá bajas que cubrir. Se abre un nuevo horizonte en la escuadra amarilla, que tendrá el reto de superar, o más bien recuperar la undécima plaza conseguida hace dos años.

Deja un comentario