Retorno

En el mes de octubre dejé de aparecer en este medio, por un acto testimonial. No podía soportar la situación que se vivía y se vive en Cataluña y tampoco podía soportar el declive de la Unión Deportiva Las Palmas, actualmente colista de LaLiga. Este acto puramente testimonial no cambia las cosas, en parte, ya que Cataluña sigue dividida en dos. Me confesaba ayer un buen amigo de la infancia que por esos azares de la vida reside ahora en Gerona, que esta gente fanática que dirige esa Comunidad Autónoma ha conseguido que uno de sus hijos, casado con una catalana residente en Gerona, haya germinado la semilla del separatismo. Una familia unida, hecha añicos por diferencias políticas que no admite un diálogo.

En el plano deportivo sí que puede haber un cambio a mejor. La Llegada de Paco Jémez al banquillo amarillo puede ser el detonante para ir rescatando posiciones en la tabla. La limpieza, en forma de bajas, y la llegada de refuerzos, quizás pueda revertir la actual situación negativa. No podemos saber si las medidas que se están adaptando sean las correctas. No cabe duda de que algo había que hacer porque la línea que está llevando el equipo no es la adecuada para conseguir el objetivo de salvar la categoría

Hablando de categoría, hay que centrar la atención sobre la actuación de la Dirección Deportiva, ahora recompuesta en Comisión Directiva. Se terminó la pasada campaña con el serial, entre Directiva y Quique Setién como protagonistas, serial que cada día desgranaba noticias. Desde marzo, el club sabía que el técnico cántabro no seguiría ligado al club. Saltó el nombre de Roberto de Zerbi, que se convirtió en otro serial. A unas horas de iniciarse el campeonato el club que presumía de tener un abanico de técnicos, no tiene más remedio que designar a Manolo Márquez, que tenía en mente dirigir al equipo filial en 2ª División B. El valor de Manolo Márquez se diluye, no sabemos por qué razones y se pierde un activo importante porque había inculcado una forma de juego en el equipo filial. Resulta curioso que hasta la fecha de hoy, ya en 2018, Manoilo Márquez haya conseguido seis puntos de los once puntos que el equipo amarillo tiene en la clasificación. El episodio de Pako Ayestarán más vale no hablar, un punto y muchos goles encajados. Paquito Ortíz bastante hizo, con gran sacrificio por su parte.  La guinda se produce en la pretensión de contratar a Jorge Admirol, desconociendo el club la normativa europea que había que cumplir para poder fichar al técnico argentino.  Este apartado de «ENTRENADORES» es el primer capítulo de despropósitos. Otro capítulo negativo ha sido la pre-temporada. Mes de julio y parte de agosto con temperaturas muy elevadas y el equipo desplazándose cuatro veces al día en guagua, entrenando en zona volcánica. El tercer capítulo ha sido el de los fichajes. Creo que es, o debe ser de cañón, que los futbolistas que llegan para reforzar, tienen que ser titulares. Leandro Chichizola no ha superado a Raúl Lizoaín. Roberto Aquilani no ha sido titular. Ha compartido jugar partidos, con estar en el banquilo e, incluso, quedarse fuera de convocatorias. Oussama Tannane, Löis Rèmy, Hernán Toledo, Sergi Roberto, Ximo Navarro, han entrado y salido de las convocatorias. Vitolo Machín fue una nebulosa. Ningún fichaje ha cuajado, excepto Jonathan Calleri, que no ha dado el rendimiento que de él se esperaba por estar situado arriba, sólo, completamente desasistido de compañeros. Ahora ocurre que aquellos que ficharon y ficharon hasta nueve futbolistas, son los que van a «recomponer» el equipo. Toni Cruz decía hace un par de días, que Paco Jémez no echaba jugadores. Era la comisión deportiva quien tomaba la decisión de apartar futbolistas. Siempre recurriendo a la semántica para conservar el puesto.

Paco Jémez inicia mañana su segunda etapa como entrenador amarillo. Aunque el refrán dice que nunca segundas partes fueron buenas, el equipo tiene la obligación de poner sobre el rectángulo, lo que Paco Jémez alardea de tenerlos bien puestos.

 

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