La unión hace la fuerza. De ahí la importancia que tiene la presencia de la afición, que se está oyendo rugir y meter presión al equipo rival y al equipo arbitral. Hasta hace poco tiempo, la afición «despertaba» cuando se producía una acción importante del equipo. Ahora la afición está despierta, bien despierta.
La victoria de anoche no fue una victoria más, un triunfo que fue muy mal encajado por el Málaga y por su entrenador. Este es el momento en que sí se puede hablar de punto de inflexión porque la Unión Deportiva Las Palmas ha logrado encadenar tres triunfos consecutivos, con siete goles a favor y solo uno en contra. Eficacia arriba y candado en la portería propia. Justamente lo contrario a lo que ocurría la pasada temporada. El equipo sabe cuando hay que ponerse el mono de trabajo, pero con una gran dosis de calidad para ir marcando diferencias. En cualquier caso, hay que seguir siendo humildes y no creernos ni inferiores, ni superiores a nadie. El tapete verde es muy caprichoso, además de la volatilidad de los árbitros, como el de anoche, que birló un clarísimo penalty. Con todos esos ingredientes tendremos que luchar…..