La Unión Deportiva Las Palmas está en el undécimo puesto de la tabla. Con diecinueve encuentros disputados, los números son los siguientes: cinco victorias, nueve empates, cinco derrotas y veinticinco puntos. Actualmente está a ocho puntos del ascenso y a siete des descenso. Los números son explícitamente claros. La tendencia a la baja es notoria. El botón de muestra es que en las tres últimas salidas nos han endosado cuatro goles en cada una de ellas. Sed puede tener un mal día, en el que todo salga mal y te metan cuatro goles. Pero la barrida del Almería (3 a 0), la del Cádiz (4 a 1), la del Lugo (4 a 2) y la de anoche en Córdoba (4 a 1), evidencia que hay algo más profundo aún de lo que nos están mostrando los resultados. El principal mal viene de arriba, de la cúpula. El año pasado teníamos la mejor plantilla de la historia. Este año el segundo mayor presupuesto. Este año los equipos de la categoría iban a temblar con el tridente…je, je.
Los entrenadores dicen que no miran el DNI. En realidad, miran el DNI de los jóvenes, para dejarlos a un lado. Estamos llenos de un equipo repleto de mayores, que no tienen velocidad y otros menos mayores que son son igualmente lentos. Los únicos futbolistas con velocidad son Sergio Araujo y Dany Blum. El equipo se sitúa en campo rival, falla en el último pase, se monta una contra veloz y, ni Alvaro Lemos, ni Juan Cala, sin Dani Vastellano, ni David García llegan a tiempo para impedir el ataque letal. Esta ¿estrategia? es la que ha servido para entregar en bandeja los partidos a los rivales.
El descenso está más cerca que el ascenso. Con esto está todo dicho