La actual situación de la UD Las Palmas es muy delicada, sesgada económicamente por la disminución del presupuesto que ha bajado en dos años, de 40 millones en Primera División, a los 18 y pico del año pasado hasta los 7,5 millones de la temporada que está próxima a iniciarse. Ha habido una mala gestión porque se ha fichado a jugadores con muchos años, con contratos a tres o más temporadas. El caso más reciente acaba a salir a la luz. Rubén Castro parece que no accede a que le rebajen el salario. Tiene contrato en vigor para esta próxima campaña y otra más opcional. Cuando se contrata a jugadores con una cierta edad, lo que se pretende es conjugar veteranía con juventud. No es mala la fórmula, pero esos contratos deben de ser año por año. Hay un dato más que agregar. Es la propuesta del club de que los jugadores se rebajen el salario de manera significativa. ¿De qué manera se soluciona este problema? Hay activos del club que pueden ser traspasados. Hay jugadores que tienen cartel para jugar en 1ª División. Raúl Fernández y David Timor. El primero fue uno de los pocos fichajes que han sido rentables. Ahora que la portería está bien guardada con Josep Martínez, la venta del jugador vasco podría aliviar las arcas del club. David Timor tiene su reclamo, a pesar de que su temporada de amarilla haya sido una decepción. El traspaso de estos dos futbolistas podría aliviar la economía del club y limpiar las telas de araña de la caja fuerte.