Desde aquel memorable partido ante el Sanse B, con el ya mítico gol de Nauzet Alemán en el minuto 88, que nos aupó a la Segunda División, saliendo del pozo de la Segunda División B donde malvivimos durante seis temporadas, hasta el ascenso a Primera División (hoy se cumplen seis años de esta gesta), tres temporadas en la División de Honor, la última para olvidar, hasta la última temporada que acaba de concluir han transcurrido 16 años y 16 proyectos. Es sano y saludable olvidar todos los momentos grises y mirar al futuro. Eso sí, si el ¿premio? es quedar por encima del C.D.Tenerife, muy bajo se pone el listón.
La Comisión Deportiva está trabajando hasta horas extras para confeccionar un nuevo proyecto, que no debe ser otro que el de iniciar la competición con una clara vocación de ascender. Claro que conseguir 40 puntos será necesario para cualquier equipo con aspiraciones. No vale la idea de fijarse el objetivo de la permanencia y luego, según los puntos y lo avanzada de la temporada cambiar el chip a los jugadores y pensar entonces en el ascenso.
Mucho trabajo va a tener Pepe Mel y, sin duda, una mayor responsabilidad, con la presencia, por fin, de aficionados en los estadios.