Cantera amarilla: ¿éxito o fracaso?

En los últimos años, muchos valores de la cantera de la Unión Deportiva Las Palmas han salido en busca de otros horizontes. Así, a bote pronto, podemos citar una serie de futbolistas que muy bien podrían haber hecho carrera en el equipo amarillo: Iván Benítez, Aday Benítez, Ione Jiménez, Sergio Suárez, Francis Suárez, Armiche, Juanpe Ramírez, Borja Madrid, Vicente Romero, Cristhian Herrera, Héctor Hernández, David González, Carmelo Rodríguez, Manuel Pablo, Juan Carlos Valerón. Ángel López, Aythamy Álvarez, Aythami Artiles, Rubén Castro, Antonio Guayre. Otro grupo de futbolistas grancanarios ni siquiera tuvieron pasado amarillo, como es el caso de David Silva, Fabricio, Mandi, Sandro, Jesé. En el concierto de la élite, ¿cuáles de ellos han sido realmente figuras? Evidentemente, Juan Carlos Valerón, David Silva y en menor medida Rubén Castro? Expuestos así los hechos, parece que la cantera canaria no es prolífica en cantidad, ni en cantidad. Acaso hemos estando encumbrando en demasía al futbolista canario.

Sin embargo, para analizar si la cantera amarilla triunfa o fracasa, es necesario medir su presencia en el primer equipo, que haya ascendido del filial al primer equipo y haberse consolidado como jugador importante. En la campaña pasada, 2013/2014,  no se han dado estas premisas. Si acaso Vicente Gómez, octavo jugador más utilizado con 2237´y cinco goles, Asdrúbal,  décimo tercero, 1577´, cuatro goles, Tana, 1217´, dos goles. Este año, los tres, habitualmente fuera del once inicial, a veces, incluso, fuera de convocatoria, con mención especial de Tana, que no ha disputado ni un solo minuto.  En concreto, con referencia a la temporada pasada hay que hablar de fracaso porque jugadores que habían tenido cierta continuidad en las alineaciones, dejan de tener presencia este año.

En la actual temporada hay un nombre propio, David Simón, que se ha adueñado del carril diestro, tercer jugador más utilizado, titular en veintiocho ocasiones con 2842´, un gol y muchas, muchas asistencias. Se puede considerar un éxito el que, al menos un jugador de la cantera se haga un hueco como titular indiscutible. Pero, ¿acaso David Simón habría sido titular indiscutible de haber estado disponible Dani Castellano, muchos meses en el dique seco por lesión?  Honestamente creo que los laterales habrían sido Ángel López y Dani Castellano. ¿Qué se puede colegir de este hecho? Ni más ni menos que los jugadores de la base, como David Simón,  necesitan minutos, continuidad, confianza, la misma continuidad, confianza y minutos que se ha dado a futbolistas como Massoud, Apoño, Chrisantus, Aranda y un larguísimo «elenco» de figuras que han pasado por estos lares con más pena que gloria.

El futuro está en nuestras propias manos. Cantera, confianza, continuidad, minutos. No hay otra receta.

Uno a cero…¡a defender!

Se ha convertido en una constante en la Unión Deportiva Las Palmas. En el minuto 54 el equipo amarillo se pone por delante en el marcador en una falta directa que Jonathan Viera transforma magistralmente. El efecto inmediato es un repliegue defensivo, hasta el punto de estar los once jugadores amarillos en campo propio. Tácticamente se podría entender este paso atrás como estrategia par ceder el balón al rival y que se produjeran espacios para las contras. Pero una cosa es un paso atrás y otra bien distinta es situar a los once futbolistas en campo propio, además, porque el rival era un equipo sin velocidad arriba. Combinaba y combinaba el equipo arlequinado, mientras que los amarillos corrían, en una acción de desgaste impropia a estas alturas de la temporada, con la gasolina de reserva. Tienen que pasar treinta y cuatro minutos para que, en otra jugada a balón parado, Sergio Araujo pusiese tierra de por medio para sellar una victoria que lo que realmente deja son los tres puntos en el casillero.

El segundo período fue triste, porque, insisto, la Unión Deportiva Las Palmas cedió el balón al Sabadell, aunque esa cesión de la posesión significase un desgaste amarillo que, físicamente puede pasar factura. pues es en estos instantes cuando el estado físico cobra más importancia. El equipo tendrá que afrontar los seis partidos que faltan para la conclusión del campeonato con un reto difícil -aunque no imposible- de obtener un mínimo de cinco victorias y rezando para que Spórting de Gijón y Gerona tengan algún revés. El estado físico del equipo preocupa de cara a este final de Liga pues si no se consigue el ascenso por la vía directa, en la promoción vamos a tener a tener un déficit físico que podría ir en nuestra contra.

En los últimos diez partidos, contando desde el disputado ante el C.D. Tenerife,  treinta puntos en litigio, la Unión Deportiva Las Palmas ha conseguido doce puntos, dejando en el camino dieciocho puntos, dos ante Tenerife, Spórting y Valladolid y tres puntos ante el Real Betis, Numancia,l Albacete y Mirandés. Ese es el motivo de que no seamos segundos, con opciones de superar al Real Betis, y hallamos caido al cuarto puesto.

Este mes será decisivo.

 

Evidencias…evidentes

Una vez concluido el encuentro ante el Real Valladolid, con empate a uno, se ha vuelto a hablar de sensaciones. En este sentido, el míster de la Unión Deportiva Las Palmas, Paco Herrera,  ha incidido en su convencimiento de que ganaremos todo lo que queda. Es obvio que Paco Herrera presiente que ganaremos los siete partidos que restan y es evidente que solo se basa en una sensación, sin un argumento sólido. Más bien, al contrario, el argumento es muy débil, si nos atenemos a otras evidencias, a la de los números, a la estadística de la Unión Deportiva Las Palmas en este último tramo de Liga.

Sin ningún género de dudas, el encuentro ante el Real Zaragoza fue un mal augurio de lo que sucedería a partir de aquel partido. Las tres expulsiones marcaron a la plantilla, que desde aquella fecha ya no es la misma. Desapareció el fútbol de combinación, faltaron los goles, bajó la tensión.

Creo que todos recordarán unas declaraciones de Paco Herrera, reclamando a los jugadores un esfuerzo extra para obtener un colchón de puntos que paliara algún tropiezo y que no se vieran mermadas las posibilidades de ascenso directo. El esfuerzo de los jugadores se produjo, sin duda, pero las cosas empezaron a torcerse. Se han escapado muchos puntos que deberían haber caído en el saco amarillo. Entran en juego aquí las evidencias de los números.

En la jornada vigésima del campeonato de Liga la Unión Deportiva Las Palmas comandaba la clasificación con 42 puntos, 5 puntos más que el Real Betis Balompié, que era  cuarto en la tabla, con 37 puntos.

En la jornada trigésimo quinta, el vuelco en la tabla es demoledor para el equipo amarillo. El Real Betis es primero con 71 puntos, ¡once! puntos sobre la Unión Deportiva Las Palmas,  el Gerona nos ha rebasado en 5 puntos, el Spórting en tres, bajando los amarillos al cuarto puesto. En tramo corto, y además, decisivo, la caída de la Unión Deportiva Las Palmas ha sido en picado, ha sido caída libre.

¿Cuáles son las razones de este desastre deportivo? Tiene que haber más de una razón para que se haya deteriorado de manera tan notoria este descenso de juego. Es muy fácil señalar culpables, opinando desde la grada. Creo que el cuerpo técnico debe hacer un estudio concienzudo de lo que ha pasado. Hay que visionar más de una vez cada uno de los diez últimos partidos, para tratar de hallar una solución. Es evidente que repitiendo alineaciones, jugando de la misma manera, posiblemente los resultados seguirán siendo negativos. Un gran genio de la humanidad, Einstein, decía: «si quieres obtener resultados diferentes, será preciso hacer cosas diferentes.

Tiranía del poder.

Desde los tiempos más remotos de la Antigüedad, los seres humano se han ido agrupando, siempre en torno a un líder. Se pasó de clanes familiares, a la tribu, a comunidades mayores, hasta llegar a nuestro tiempo, con el establecimiento de grandes ciudades conformando los más de 188 países representados en la ONU. Sigue existiendo la figura del líder, unas veces bajo normas democráticas,  pero en ocasiones esa democracia es un paraguas que cobija una tiranía encubierta, o, directamente, sin tapujos, se ejerce una tiranía pura y dura.  La Grecia Clásica ha sido considerada la cuna de la actual civilización europea. Lo griegos hablaban de la «res pública».  Res significa «cosa», así que «res pública» era la «cosa pública».  Con el paso de los años, res pública se ha transformado en «república», que es la forma de gobierno más extendido por el mundo, ahora con muchos líderes, demasiados líderes. Pero, ¿no era este blog de contenido deportivo?, se preguntarán los visitantes. Efectivamente, es un blog exclusivamente de contenido deportivo pero este preámbulo político será la base para argumentar sobre una «tiranía del poder» que ha atropellado injustamente a la UDLP.

Este domingo la UDLP disputa encuentro ante el Real Valladolid, en horario matutino de las 11, porque Canal + tiene la potestad de elegir un encuentro de la 2ª División para emitirlo a esa hora. Resulta que el equipo filial juega a esa misma hora y a escasos metros del Estadio Gran Canaria un partido que es vital para poder mantener encendida la vela de la esperanza. ¿Por qué el Comité de Competición no ha accedido a la petición de la UDLP de retrasar dos horas el encuentro del equipo filial frente al Tudelano? Cohabitan una serie de organismos en la esfera del fútbol español que parece más bien que se han inventado para, presuntamente, dar acomodo a estómagos agradecidos. Real Federación Española de Fútbol, Liga de Fútbol Profesional,  Asociación de Futbolista, Comité de Competición, Colegio de Árbitros. Consejo Superior de Deportes,  Tribunal de Apelación… Están estos líderes más pendientes de poner piedras de molino en otras carretas. Ángel María Villar eludiendo comparecer ante la Mesa negociadora de los Derechos Audiovisuales, Tebas amenazando a los equipos con descensos de categoría y amenazando huelga de futbolistas,  Sánchez Arminio cerrando la nevera para algunos árbitros que merecerían estar en el congelador un par de semanas… Guerra por supremacía; tiranía de poder porque no hay sensibilidad ni siquiera para una causa justa, como ha sido la petición de la UDLP de posponer un par de horas el encuentro de los filiales. En nuestro asombro, a veces pensamos que no hay dos dedos de frente, pero invertiría la frase: ¿acaso no hay frente para dos dedos?

En otro orden de cosas, este fin de semana viene muy movido, pues como decíamos Las Palmas Atlético debe jugar un partido práctico, de lucha, de compromiso porque el futuro del primer equipo dependerá de que los filiales mantengan la categoría. Evitar el descenso es fundamental porque toda la cadena amarilla se vería trágicamente  afectada . Y cuando hablamos de toda la cadena va incluido el primer equipo.

En encuentro ante el Real Valladolid es un partido crucial porque la victoria amarilla sería de cuatro puntos, tres reales, los establecidos por partido ganado  y otro punto invisible, que será el goal-average. Hay un dato que hay que tener muy en cuenta de cara a la última jornada de la Liga, si de diera la circunstancia de empate para dilucidar el 2º puesto. Cuantos más equipos entren en ese hipotético empate a puntos, mejor será para nosotros. Hemos sacado seis puntos al Gerona, otros seis al Valladolid si logramos vencer al equipo castellano, dos empates ante el Gijón. Algo rezagados figuran dos equipos para la sexta plaza: Ponferradina, goal-average a nuestro favor y el Real Zaragoza. Los once que jueguen de inicio, más las tres posibles sustituciones deberán tener grabado a fuego en la mente que hay que correr más que el Real Valladolid; que hay que meter el pie más que el Real Valladolid, que hay que meter más goles que el Valladolid. El título de este comentario tiene su importancia y su valor: debemos de ejercer la tiranía de poder más que los otros equipos y entonces tendría razón Paco Herrera, cuando manifestó que creía que se podrían ganar los ocho encuentros que queda.

Presentación

Cuando uno intenta publicar su primer blog, cientos de ideas bullen para tratar de encontrar una que resulte atractiva en este primer contacto. Me viene a la mente la historia de un riquísimo sultán que regaló a su primogénito al cumplir dieciocho doce hermosas doncellas. El joven pensó : «Sé lo que tengo que hacer, pero no sé por dónde empezar». Efectivamente es lo que me inquieta: muchas ideas, pero ¿cuál de ellas elegir? Lo más recurrente sería hablar del encuentro de Andúvar, donde la UDLP tenía  la oportunidad de, al menos, no permitir la fuga de Spórting de Gijón y Gerona, ahora cuatro puntos por encima. Resulta curioso que desde la jornada décimo-séptima a la vigésimo primera, la UDLP pudo mantener diferencias de tres, cuatro puntos sobre los aspirantes. Ahora hay tres equipos que están por encima de nosotros.

En las trece jornadas de la segunda vuelta hasta ahora disputadas, treinta y nueve puntos, la UDLP solo ha sido capaz de sumar once puntos, dejando escapar por la cuneta veintidós puntos, muchos puntos, demasiados puntos para un equipo que debe imponer respeto y al que ahora mismo los rivales no le respetan.

Recuerdo manifestaciones reiteradas del míster amarillo, Paco Herrera, pidiendo a los jugadores un esfuerzo extra, a fin de establecer un colchón de puntos. En la jornada de este fin de semana, jornada trigésimo-cuarta, el Real Betis nos lleva nueve puntos de ventaja, que en realidad son diez puntos, porque tiene el goal-average particular a su favor. Spórting  de Gijón y Gerona nos superan en tres. Ahora manifiesta que míster amarillo que ganaremos los ocho partidos de esta recta final del campeonato: Valladolid y Sabadell de forma consecutiva en casa, visita a Leganés,  visita del Recreativo,  a morir para no perder la categoría, salida a Pamplona, con  Osasuna igualmente con el agua al cuello, recibimos al Barça B, última salida a Zaragoza, donde vamos a tener un ambiente muy hostil por lo hechos acaecidos en la 1ª vuelta y cierre de campaña con el Deportivo Alavés. Hablar de salir a ganar todos estos partidos es de deportistas con ambición;  decir que vamos a ganar todo, resulta, cuanto menos, presuntuoso.

La prensa, o algún sector de la misma aún no quiere ver el descenso cuantitativo  en cuanto a puntos perdidos y, cualitativo en cuanto a fútbol. Porque se trata de eso, menos puntos, menor rendimiento, mayor fragilidad defensiva, no patrón de juego definido.

La clave del descenso del juego y de resultados creo que estriba en un hecho fundamental: en la 1ª vuelta la UDLP presionaba con intensidad las salidas de los rivales, a veces hasta dos o tres jugadores dificultaban la progresión del equipo contrario  que se sentían ahogados, incapaces casi de hilvanar dos toques seguidos. La recuperación era rápida, muy arriba, por lo que era fácil encontrar espacios libres.

Entiendo que no es el momento de hacer alusiones personales, porque ahora debe imperar lo colectivo sobre lo individual, pero hay hechos concretos que hacen dudar de la mentalidad ofensiva de la UDLP, sobre todo cuando el equipo amarillo basa su superioridad gracias a la depurada técnica,  gusta recrearse con el balón en sus pies. Por eso me sorprende que partido tras partido, al efectuarse e el saque de centro,  el balón es enviado a zona defensiva para que uno de los centrales envíe directamente el esférico a campo contrario. Lo mismo ocurre cuando se insiste como premisa habitual por parte del cancerbero enviar el balón arriba, sin posibilidad alguna de fructificar este tipo de estrategia. Es un hecho que llama la atención porque TENEMOS el balón y no lo jugamos, lo REGALAMOS al rival, le CONCEDEMOS la posesión al rival desde el primer segundo de juego.

Las visitas de Real Valladolid y Sabadell serán determinantes, y no un tópico, es una realidad que habrá que solventar con esfuerzo de todos, correr al mínimo los mismos kilómetros que harán los rivales y un último dato. El Mirandés incurrió en más de veinte faltas, mientras que los amarillos se quedaron en once. A mayor número de faltas cometidas, el barómetro de la intensidad es más importante, más decisivo.