Esto es lo que se avecina. Como cada invierno. En Enero habrá sucesión de sucesos sucedidos sucesivamente. Los dirigentes del club acudirán al mercado invernal en busca de refuerzos. El mero hecho de anunciar esta decisión implica que el trabajo de la Dirección Deportiva, con el Visto Bueno presidencial, no fue acertado. No se ha sabido leer las carencias y las necesidades de la plantilla y ahora se trata de corregir con dinero. Pero hay algo más grave aún, porque el anuncio del Sr. Ramírez desestabiliza al plantel amarillo. Estas decisiones deberían quedarse en los despachos, no airearlas a bombo y platillo. Ahora que el equipo disfrutaba de quince días de tranquilidad para asimilar los nuevos métodos del entrenador recién llegado, la incertidumbre llega a la plantilla. Se habla en plural de altas y bajas, luego habrá movimiento importante, posiblemente tres o cuatro incorporaciones. Pero surge otro suceso, sucedido: la misma incompetente Dirección Deportiva será la que decidirá esas bajas y esas bajas. Está más que visto que la afición amarilla ha sido inoculada con el germen del sufrimiento. No sabemos si volverán los Andy Pando, Edixon Perea de turno. Será otro parche en el proyecto, que no deja de ser como el título de este comentario, otra sucesión de sucesos sucedidos sucesivamente. ¡Como resuena aquella declaración presidencial de que en Primera jugarán más canteranos que nunca! .Es el epílogo trágico del triunfo de la cartera sobre la cantera.