BIL 22 UDLP 29

Parece el titular de un partido de balonmano, pero se trata, en realidad de datos del encuentro del pasado viernes entre el Athletic Club de Bilbao y la Unión Deportiva Las Palmas. Es el dato de las faltas señaladas por el juez de la contienda entre vascos y canarios. Recalco, una vez más, que son las faltas señaladas, no las cometidas, como indican los paneles de información de BeinLaLiga. Por primera vez en muchos años, la Unión Deportiva Las Palmas ha dejado de ejercer de «hermanitas de la Caridad» u ofrecer la otra mejilla cuando te han dado decenas de bofetadas. Esas veintinueve faltas delatan a un equipo intenso de principio a fin, intenso con máxima intensidad, valga la redundancia. Pero ese es el fútbol que hay que poner en práctica en las quince jornadas que quedan en disputa. Hay que trazar una línea de acción de juego rocoso, de detener continuamente el juego, tal y como nos han venido jugando los rivales. Hay que pagar con la misma medicina que los demás recetan. Tenemos un calendario muy comprometido, que obligará a dar el máximo. Si los partidos se encaran como el que se disputó en San Mamés, las posibilidades de eludir el descenso serán altas. Restan ocho encuentros en casa, Sevilla, Barça, Villarreal, Real Madrid, Real Sociedad, Alavés, Getafe y Gerona, intercalando estos encuentros con siete salidas, a Leganés, Celta, Deportivo, Levante, Betis, Español y Éibar. Hay partidos que son claves para la salvación. Los rivales directos, a los que le restamos puntos que nosotros sacamos.

De aquí en adelante lo que realmente importa es el resultado. El gambeteo, tazonazos, sombreros y demás virguerías quedan aparcados. Ahora solo vale la intensidad, la presión, la seguridad defensiva y buscar puerta. Estos son los ingredientes para salvar la categoría. A exprimir la cocktelera, pues.

Resultadismo

La realidad actual de la Unión Deportiva Las Palmas, con la soga al cuello, no debe ser jugar con florituras. Hay que jugar por el resultado. Esa línea de jugar desde atrás, pese a la presión alta del rival está para cuando no importe perder un encuentro. No quiero decir que se juegue al «patadón y tente tieso». Cuando se pueda jugar desde atrás sin presión, así debe de hacerse. Pero hay que evitar el riesgo que eso implica. Ahora es el momento de ser verticales. De tener entre ceja y ceja llegar al área rival y definir, o, como ahora se dice, finalizar la jugada. En comentarios anteriores, decía que el juego ofensivo del equipo es el mismo desde hace tiempo. Los extremos, de una banda Halilovic, Tana, Momo, y de la otra, Viera, siempre tienen carencia a jugar hacia el centro, la zona donde hay mayor población de jugadores. El único que intenta llegar a la línea de fondo es Hernán Toledo.  Esto no se ha corregido. Tampoco se ha corregido disparar por el centro de la portería. Antes de empezar un encuentro, el guardameta busca el punto de penalty y desde allí, con su bota, traza una línea hasta la línea de gol. Esa estrategia es una guía que utiliza par poder orientarse cuando sale a hacer un despeje de puños o un desvío. No entiendo como no entrenamos para disparar buscando los palos.

El encuentro del próximo lunes va a ser de alto voltaje. No puede contemplarse otro escenario que la victoria, ir saliendo del agujero porque hemos de dejar a tres equipos por abajo. Si no derrotamos al Málaga,  la liga será un calvario, especialmente por las incorporaciones que se han hecho, nueve al inicio de la liga, cuatro de ellos dados de baja últimamente (Löis Rèmy, Oussama Tannane, Sergi Samper por lesión y Vitolo por vencimiento de contrato), y las altas de esta segunda ventana de fichajes, que expiró ayer: Gaby Peñalba, Jairo Samperio, Alejandro Gálvez, Nacho Gil, Matías Aguirregaray, Peter Etebo y Emmanuele Emenike. Mucho movimiento en la tropa amarilla.  Hay que otorgar un margen de confianza para saber si esta nueva hornada triunfa o va a ser la segunda parte de lo que se vio en la primera vuelta, quizás versión corregida y aumentada.

Seguiremos comentando.

Altas y Bajas

El movimiento que ha habido de altas, cesiones y bajas en la Unión Deportiva Las Palmas, desde el mes de Julio hasta la fecha, revela el grado de incompetencia de la Dirección Deportiva. A pocas horas de iniciarse el campeonato nacional de liga, en agosto del año pasado, los cimientos del club se vieron sacudidos por una baja inesperada y dolorosa. Kevin Prince Boateng abandonaba la disciplina amarilla. Traumático fue igualmente el traspaso de Roque Mesa. También salieron del club, en calidad de cedidos, Mateo García, Marko Livaja y Sergio Araujo. Hablamos de cinco movimientos. Durante el mes de Julio y Agosto se produjeron diez contrataciones: Roberto Aquilani, Ximo Navarro, Leandro Chichizola, Hernán Toledo, Sergi Samper, Oussama Tanane, Löic Rèmy, Jonathan Calleri y Vitolo Machín, más Borja Herrera, procedente del filial. En el capítulo de entrenadores, han ocupado el banquillo amarillo, Manolo Márquez, Pako Ayestarán, Paquiro Ortiz y Paco Jémez. En el mercado invernal han abandonado el club Oussama Tannane, Löis Rèmy, Aythami Artiles y Hernán Santana, y, en calidad de cedidos, Mauricio Lemos y Borja Herrera. Las nuevas incorporaciones, seis, han sido, Gaby Peñalba, Alejandro Gálvez, Jairo Samperio, Nacho Gil, Matías Aguirrgaray y Peter Etebo. A hurtadillas, también ha salido Alfredo Ortuño. Treinta y dos movimientos se han producido ¿Es serio, que un equipo haya hecho este maratón de altas, bajas y cesiones?  A mi juicio denota una mala gestión a nivel de dirección deportiva.

Dejemos a un lado este episodio inaudito, porque este próximo lunes empieza nuestra liga de verdad. Llega el Málaga. Para seguir con esperanzas de salvación, es preciso, es necesario sumar los tres puntos en litigio. En realidad serían cuatro puntos, por el goal-average a favor. La empresa inmediata es poner a tres equipos por debajo nuestro. Estos equipos son el Deportivo de La Coruña, la U.D. Levante y luego, un poco más alejados, el Español de Barcelona y la Real Sociedad. Los once futbolistas que estén en el césped tienen que asumir que tienen que estar concentrados al máximo, correr más que el rival, y, por supuesto, marcar más goles que el rival.

La que se avecina

La popular serie televisiva representa, por desgracia, la situación actual de la Unión Deportiva Las Palmas, tanto a nivel deportivo como a nivel extra-deportivo. Los cuatro compromisos que se avecinan son,  mañana sábado,el Valencia, salida al Wanda Metropolitano,  Málaga en casa, y luego, San Mamés. Otro ciclo es Sevilla en casa, visita a Leganés, Barça en Gran Canaria y visita a Balaídos. Hablamos de 8 encuentros, restando 11 para completar el calendario. Con solo 11 puntos, sería necesario ganar 10 encuentros, 30 puntos, más los 11 actuales, sumaríamos 41 puntos, posiblemente insuficientes porque vamos a tener peor goal-average general y particular con todos los equipos.

Ahora viene la parte extra-deportiva, que siempre influye, generalmente para empeorar las cosas. Sucesión de entrenadores, futbolistas fichados para reforzar, que juegan poco o están en la grada, declaraciones inadecuadas…. como dime de lo que presumes y te diré de lo que careces, no escupas para arriba porque te puede caer encima.

Hay que centrarse, concentrarse en lo que se avecina. Es muy difícil, pero el milagro puede producirse. Para ello, el equipo, la afición y los medios de comunicación han de seguir la misma línea. Apoyo incondicional de la afición, respuesta positiva del equipo, dejándose el alma los noventas minutos, más el tiempo añadido y responsabilidad en los medios de comunicación porque ahora es el momento de aunar, no de disgregar.

Resultan alarmantes los datos de la UDLP en cuanto a goles encajados se refiere. Igual de preocupante es el número de goles anotados y las escasas, casi nulas ocasiones de gol generadas. Según mi criterio, no generamos ocasiones de gol porque siempre se juega hacia el centro, donde hay muchos defensores, alertados de la forma de nuestro juego. Los extremos que juegan por la derecha, Momo, Halilovic, cuando tienen el balón tienden a ir hacia el centro. Por la izquierda, Jonathan Viera también recurre a buscar posiciones centradas. El único que ha tratado de encarar hacia la línea de fondo ha sido -Hernán Toledo. Sin profundidad no hay gol. Sin goles no se suman puntos. Creo que estamos en el momento de ser atrevidos, siempre guardando las espaldas. Utilizar un     4-4-2, supondría mayor presencia de ataque, poblar la zona de máquinas y, en consecuencia, potenciar la zona defensiva. Es una opinión. La gravedad de la situación actual del equipo requiere soluciones valientes. Cuando una persona está grave, no se puede curar con aspirinas. Es necesario un tratamiento adecuado a la enfermedad. El juego horizontal, o hacia atrás, mareando la perdiz, nos ha llevado a la cola de la tabla. Ahí seguiremos si continuamos con el ritmo cansino de juego, sin intensidad, sin verticalidad. El técnico tiene la palabra.

 

 

 

 

Las casas no se construyen por el techo

La ley de la gravedad es axiomática. Las casas se tienen que construir con buenos cimientos para que ésta no se venga abajo. No sé que habrá pensado Paco Jémez para creer que fortalecería la defensa utilizando solo tres futbolistas atrás, sabiendo la debilidad defensiva de la UDLP. A la vista del desarrollo del encuentro, en el momento de encajar el segundo gol tendría que haber recompuesto la parte de atrás.  Hay que resaltar un hecho. Somos Hermanitas de la Caridad porque somos muy bondadosos. Falta contundencia cuando hay que ser expeditivos. Hay que meter el pie. No tiene futuro un equipo que, partido tras partido, solo comete ocho o diez faltas por veinte el rival. En este sentido, sin que sea justificable la derrota, los árbitros toleran la reiteración de faltas de nuestros rivales y en ocasiones, como la que Jonathan Viera inicia en el centro del campo, veloz hacia el área rival, es «abrazado» por un rival y el peligro se queda en una simple tarjeta amarilla. Poco hay que añadir. La dirección deportiva no asume responsabilidades, ha fichado mal y sigue ahí intentando encontrar despojos, dicho sin ánimo de ofender, pero es así. Los tres próximos encuentros podrán despejar el panorama.

¡VERGÜENZA!

Nada hay que decir más que:

Todo el equipo,  -1

Paco Jémez -1

Comisión Deportiva, -1

La segunda división ya es realidad.

 

Datos escalofriantes

La Estadística marca unos datos sobre la situación real de la Unión Deportiva Las Palmas, que voy a desmenuzar y que, aunque me sabe mal, me proporciona rabia, demuestra cual podrá ser el porvenir, el negro porvenir que nos acecha, si no hay una reacción inmediata y prolongada.

Los once puntos actuales serían veintitrés, veinticuatro al final de la liga. Solo se ganarían cuatro partidos, de los veinte encuentros que quedan por disputar.

Los goles a favor no superarían los treinta goles. Al día de hoy solo hemos marcado catorce tantos.

Los goles en contra pueden llegar a ochenta y cinco. Al día de hoy, hemos encajado cuarenta tantos.

Hemos contabilizado solamente los encuentros de La Liga.

Según Paco Jémez, hay que ganar ocho encuentros. veinticuatro puntos, más los once actuales serían treinta y cinco. A mi juicio, con esos puntos seguiríamos últimos de la tabla, porque en las ligas «más baratas» la línea que marca la salvación ha estado en torno a los treinta y ocho, cuarenta puntos. Pero hay un dato que está pasando desapercibido. Es el goal-average particular. Hemos perdido con los equipos de nuestra liga y eso exigirá sacar un punto más que esos equipos. Finalizar empatados con el Deportivo, que venció en el Estadio Gran Canaria, demandará tener al final un punto más que los coruñeses, pues veo difícil superar el 1 a 3. Veo muy difícil, en las circunstancias actuales sacar un 0 a 3 o repetir el 1 a 4 del encuentro de copa en Riazor. Igual ocurriría con el Deportivo Alavés, que nos derrotó en Mendizorroza 2 a 0, etc. etc.

Todavía hay otro dato descorazonador. Hay que superar a TRES equipos.

Señores rectores del Club, hay que tomarse esto muy serio, porque quizás no se están percatando que no solo peligra la pérdida de categoría, sino, posiblemente la propia existencia del club.

Retorno

En el mes de octubre dejé de aparecer en este medio, por un acto testimonial. No podía soportar la situación que se vivía y se vive en Cataluña y tampoco podía soportar el declive de la Unión Deportiva Las Palmas, actualmente colista de LaLiga. Este acto puramente testimonial no cambia las cosas, en parte, ya que Cataluña sigue dividida en dos. Me confesaba ayer un buen amigo de la infancia que por esos azares de la vida reside ahora en Gerona, que esta gente fanática que dirige esa Comunidad Autónoma ha conseguido que uno de sus hijos, casado con una catalana residente en Gerona, haya germinado la semilla del separatismo. Una familia unida, hecha añicos por diferencias políticas que no admite un diálogo.

En el plano deportivo sí que puede haber un cambio a mejor. La Llegada de Paco Jémez al banquillo amarillo puede ser el detonante para ir rescatando posiciones en la tabla. La limpieza, en forma de bajas, y la llegada de refuerzos, quizás pueda revertir la actual situación negativa. No podemos saber si las medidas que se están adaptando sean las correctas. No cabe duda de que algo había que hacer porque la línea que está llevando el equipo no es la adecuada para conseguir el objetivo de salvar la categoría

Hablando de categoría, hay que centrar la atención sobre la actuación de la Dirección Deportiva, ahora recompuesta en Comisión Directiva. Se terminó la pasada campaña con el serial, entre Directiva y Quique Setién como protagonistas, serial que cada día desgranaba noticias. Desde marzo, el club sabía que el técnico cántabro no seguiría ligado al club. Saltó el nombre de Roberto de Zerbi, que se convirtió en otro serial. A unas horas de iniciarse el campeonato el club que presumía de tener un abanico de técnicos, no tiene más remedio que designar a Manolo Márquez, que tenía en mente dirigir al equipo filial en 2ª División B. El valor de Manolo Márquez se diluye, no sabemos por qué razones y se pierde un activo importante porque había inculcado una forma de juego en el equipo filial. Resulta curioso que hasta la fecha de hoy, ya en 2018, Manoilo Márquez haya conseguido seis puntos de los once puntos que el equipo amarillo tiene en la clasificación. El episodio de Pako Ayestarán más vale no hablar, un punto y muchos goles encajados. Paquito Ortíz bastante hizo, con gran sacrificio por su parte.  La guinda se produce en la pretensión de contratar a Jorge Admirol, desconociendo el club la normativa europea que había que cumplir para poder fichar al técnico argentino.  Este apartado de «ENTRENADORES» es el primer capítulo de despropósitos. Otro capítulo negativo ha sido la pre-temporada. Mes de julio y parte de agosto con temperaturas muy elevadas y el equipo desplazándose cuatro veces al día en guagua, entrenando en zona volcánica. El tercer capítulo ha sido el de los fichajes. Creo que es, o debe ser de cañón, que los futbolistas que llegan para reforzar, tienen que ser titulares. Leandro Chichizola no ha superado a Raúl Lizoaín. Roberto Aquilani no ha sido titular. Ha compartido jugar partidos, con estar en el banquilo e, incluso, quedarse fuera de convocatorias. Oussama Tannane, Löis Rèmy, Hernán Toledo, Sergi Roberto, Ximo Navarro, han entrado y salido de las convocatorias. Vitolo Machín fue una nebulosa. Ningún fichaje ha cuajado, excepto Jonathan Calleri, que no ha dado el rendimiento que de él se esperaba por estar situado arriba, sólo, completamente desasistido de compañeros. Ahora ocurre que aquellos que ficharon y ficharon hasta nueve futbolistas, son los que van a «recomponer» el equipo. Toni Cruz decía hace un par de días, que Paco Jémez no echaba jugadores. Era la comisión deportiva quien tomaba la decisión de apartar futbolistas. Siempre recurriendo a la semántica para conservar el puesto.

Paco Jémez inicia mañana su segunda etapa como entrenador amarillo. Aunque el refrán dice que nunca segundas partes fueron buenas, el equipo tiene la obligación de poner sobre el rectángulo, lo que Paco Jémez alardea de tenerlos bien puestos.

 

Datos objetivos

La Estadística es implacable en  muchas ocasiones, aunque a veces, afortunadamente, falla, cuando entra en juego la emoción, el estado anímico, el azar y otra serie de circunstancias. En todo caso, es un factor a tener muy en cuenta. El 16 de marzo de este año, cuando se iba a disputar el encuentro Unión Deportiva Las Palmas – Villarreal CF, en el Estadio Gran Canaria (1 a 0), Quique Setién anunciaba que no renovaría por el equipo insular. A partir de entonces, el rendimiento del equipo amarillo bajó de manera notoria, como se demuestra con los siguientes números. Diez partidos quedaban, treinta puntos en disputa, una sola victoria, 4 a 1, precisamente ante el Real Betis y un empate en casa a uno ante el Alavés. Es decir, de treinta puntos solo se lograron cuatro míseros puntos, encajando 29 goles y marcando solo 9 goles, con resultados de auténtico escándalo. Tres goles en contra en Vigo, Éibar, Leganés y Deportivo, 5 en Bilbao y 5 que nos endosó el Atlético de Madrid y 4 el Barça, ambos como visitantes, 1, un Spórting de Gijón ya descendido.  El análisis del final de la última liga se puede resumir en una frase:  un entrenador prácticamente fuera, quizás sin motivación, hizo que los jugadores, poco profesionales, perdieran el respeto al mismo. Aquella dinámica parece que echó raíces, porque el inicio de esta campaña ha sido igual de lamentable que el final de la anterior. Seis puntos de veinticuatro  posibles, 7 goles a favor y 18 en contra, son unos números muy desfavorables. En base a los puntos obtenidos en ocho jornadas, los puntos al final de la liga serían 28,5, insuficientes para salvar la categoría. Estos son los números, pero, evidentemente se superarán porque treinta jornadas,  pero mal asunto sería recurrir a la manida frase de que todavía queda mucha liga. cuando la realidad es que cada jornada queda menos liga.

A mi juicio, ha habido una pésima gestión deportiva desde que concluyó la temporada pasada porque el agujero de la defensa solo se trató de apuntalar con la incorporación de Ximo Navarro, un defensa rápido y regular, pero nada más. El centro del campo se resquebrajó por el traspaso de Roque Mesa (traspaso a cobrar dentro de veinticinco meses) …?…, la baja a última hora de Kevin Prince Boateng y la guinda de la designación de Manolo Márquez , cuando la plantilla había empezado a pasar el reconocimiento médico. Hay que añadir otro elemento muy importante: la pre-temporada se llevó a cabo en el Sur de la isla, bajo un sofocante calor y con desplazamientos diarios de ida y vuelta muy incómodos por las altas temperaturas.

De todas estas circunstancias se puede deducir que al día de hoy, la Unión Deportiva Las Palmas es un equipo candidato al descenso. Dos o tres victorias consecutivas supondría dejar atrás los fantasmas, para poder encarar los encuentros sin exigencias de auténticas finales. Esos hechos deben empezar a producirse ya, porque nos va la vida en ello. Los protagonistas tienen la palabra.

Desencuentros

Desde 2005 para acá, la Dirección Deportiva de la Unión Deportiva Las Palmas ha sido lugar de desencuentros. Todos los preparadores que han pertenecido al equipo amarillo en este ciclo han salido por la puerta de atrás. Es curioso que todos han arribado con grandes expectativas y presentados como entrenadores del perfil que necesitaba la entidad. Por unas u otras razones, ese idilio inicial condujo siempre al divorcio. Ocurrió con don Juan Manuel Rodríguez, que se hizo cargo del equipo en la zona roja de la tabla, por obra y gracia de Juanito, y la condujo hasta la octava plaza, con un final de temporada espectacular. Llegó Sergio Lobera, con la etiqueta de enamorado del fútbol del F.C. Barcelona. En su segunda campaña, a cuatro partidos del fin de temporada, y bien situado para ocupar plaza de play-off, fue cesado por sorpresa. Luego entra en escena Paco Herrera, consigue ascender al equipo a la División de Honor. Tras varias jornada es sustituido por Quique Setién quien a mitad de la última temporada hizo oficial que no seguiría ocupando el banquillo del Estadio Gran Canaria. El último entrenador es llamado de urgencia a punto de iniciarse esta campaña, con el resultado que ya todo el mundo sabe. Hay una pregunta en el aire: si los entrenadores son cesados o no quieren seguir, ¿quién o quienes son culpables? Este banquillo quema a todos. Alguien prende la mecha.