En el alambre. Estado de clases

En una Liga de veinte equipos, la Unión Deportiva Las Palmas situada en la décima posición, justo en la mitad de la tabla, sobre el fino alambre que separa a los poderosos de los menos favorecidos. Viene a ser esta situación el reflejo de la sociedad civil en la que vivimos. Las grandes fortunas están encarnadas por el Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid, una clase noble compuesta por el Sevilla, Villarrreal y Real Sociedad. La clase media alta está integrada por el Éibar, Málaga, Unión Deportiva Las Palmas, otra clase media engloba al Betis y Español. Sigue en este escalón otra clase media baja, que luchan por sobrevivir, como Alavés, Leganés, Valencia y Deportivo y, finalmente, esa clase que vive con el agua al cuello, Spórting. Osasuna y Granada. Es así, a grandes rasgos, como se puede interpretar el lugar que cada club ocupa en la tabla de clasificación. Todos suspiran por mejorar su status social. La Unión Deportiva Las Palmas está en ese fino alambre que puede permitir que un fuerte impulso haga subir el escalafón o, si no se sostiene el equilibrio, caer en un estado de supervivencia al límite. Por esta circunstancia, el encuentro del próximo lunes antes los leones de Bilbao, va a ser determinante. En este mismo instante, el equipo amarillo está a seis puntos, dos encuentros, del equipo que marca la línea de salvación. Así que hay que espabilar.

Todo el estamento amarillo debe estar alerta. Hay que dejar de ser hermanitas de la caridad, en el sentido de que cometemos muy pocas faltas y los rivales nos acribillan, una y otra vez y otra vez con el juego sucio de cortar nuestras salidas con el balón, un empujón por aquí, una sibilina patadita por allí, desplazar el contrario a propósito el balón cada vez que cometa falta para retrasar la puesta en juego del mismo o cuando un jugador amarillo queda en el suelo por una falta que el árbitro no penaliza y el rival envía el balón fuera de banda. La justa correspondencia será forzar un nuevo fuera de banda, no entregar el balón al pié.

El encuentro ante el Athletic Club de Bilbao será muy exigente porque el club norteño opondrá un fútbol directo, muy vertical, ante nuestra idea de elaborar las jugadas. Las pérdidas de balón podrán ser determinantes. Por eso hay que exigir concentración máxima y añadir un extra de intensidad, de principio a fin. Debe seguir siendo inexpugnable el Estadio de Gran Canaria. La afición tiene que despertar al equipo, no el equipo a esa afición tan proclive al silbido. Hay que imitar, en lo bueno, a aficiones como la del Atlético de Madrid, que aun perdiendo en su casa por cero a tres, sigue cantando y animando a su equipo.Tiene que haber concentración en el campo y fuera del mismo, así que será aconsejable  concentrar a la plantilla en Santa Brígida, la víspera del partido, para vigilar la alimentación y los tiempos de descanso. Mucho trabajo para Quique Setién y Asier Sarabia.

Viviendo de las rentas

Parece evidente que la Unión Deportiva Las Palmas está viviendo de las rentas. Las estadísticas lo corroboran. Se han disputado 12 jornadas, en las que el equipo amarillo ha sumado 16 puntos. En los cuatro primeros encuentros de Liga se sumaron 9 puntos de 12 en disputa. En los 8 restantes, 24 en disputa, solo se anotaron 7 puntos, a menos de un punto por partido. No se puede continuar con este ritmo de puntuación porque eso supondría finalizar la Liga con 35 puntos escasos. Esto es lo que las matemáticas resuelven.

El equipo, en general, y algunos jugadores en particular, parece que se han endiosado. Están viviendo en una nube por los elogios recibidos de todas partes. Es preciso bajar de esa nube, instalarnos en la tierra, o, más bien en la realidad de nuestra humildad como equipo. Ningún equipo gana sin esfuerzo. Nos creemos muy técnicos y con la técnica no se gana en el fútbol moderno.

El míster amarillo, Quique Setién, mantiene a toda costa su idea de fútbol de posesión. Por primera vez expresaré nuestro desacuerdo con el entrenador. No se puede ser maximalista. Hay que tener un grado de flexibilidad y adaptarse a las circunstancias. Nuestra forma de jugar ya es conocida y la manera de neutralizar nuestro estilo de juego empieza a ser conocido también. Basta con incomodar la salida de Roque Mesa, con una presión de dos o tres hombres. Aquí salta a la vista el primer error. El portero no puede entregar el balón, en la corona de nuestra área, a Roque Mesa, porque en esa zona la presión de dos o tres rivales hace posible un robo con un alto riesgo de ocasión de gol. Pero además, ocurre que Roque Mesa necesita cuatro, cinco o seis toques para avanzar y entregar en corto, al pié. Esto da tiempo suficiente al rival para recomponerse en defensa y fijar las marcas, haciendo impenetrable la progresión. De ahí a que nos sumamos en un enredo de pases horizontales en defensa, horizontales en medio campo, horizontales en los tres cuartos del campo rival, sin peligro real para el adversario, que se mueve al compás de nuestros pases para cerrar espacios. Consideramos que hay que estructurar un plan que combine la posesión con el dinamismo y la verticalidad.

La idea de la rotación es buena para equipos que disputan Liga, Copa y Champions. La Unión Deportiva Las Palmas tiene la posibilidad de afrontar la Copa de Su Majestad el Rey, dando entrada a los no habituales en Liga, con la incorporación de algunos futbolistas del equipo B. Ahí hay varios valores, como Borja Herrera, Álvaro Arencibia, Benito Ramírez, Carlos González o Ronaldo Peña que podrían alternar varios partidos, si logramos superar la primera eliminatoria. La competición de liga supone disputar treinta y ocho encuentros en nueve meses, teniendo en cuenta, además, que hay varios paros por los encuentros de la Selección española en pro de la clasificación para el Mundial a celebrar en Rusia. Es indudable que hay futbolistas que por su edad no podrán sostener un ritmo intenso y prolongado de participación. Ocasionalmente tendrá que haber reajustes por lesiones o por sanciones. Pero no será algo habitual.

El calendario inmediato es complicado. Próximo visitante será el Athetic Club de Bilbao. Seguirá visita para medirnos ante el Alavés.Viene luego el Leganés, salida ante el Atlético de Madrid, nos visita a continuación el Spórting de Gijón, visitamos al F.C. Barcelona y se baja el telón de la Primera Vuelta recibiendo en casa al Deportivo de La Coruña. Es decir, nos mediremos ante tres equipos fuertes ante los que no tenemos nada que perder, pero tendremos rivales de la parte baja que no nos pueden recortar puntos porque eso nos hará plantear otros objetivos muy definidos, muy serios y muy peligrosos.

 

Posesión, sí. ¿Verticalidad?

La cita de mañana viernes en el Benito Villamarín tiene más importancia de la que aparentemente ofrece el choque. Tres puntos en juego, como cada fin de semana, pero estos tres puntos son los inmediatos, de ahí su importancia. Se presenta la Unión Deportiva Las Palmas en Sevilla como noveno en la tabla con dieciséis puntos. Los béticos están en el décimo cuarto lugar con once puntos. Como local, el equipo verdiblanco solo ha ganado un encuentro, dos empatados y dos perdidos. En cuanto a goles en su feudo, cuatro goles a favor y nueve en contra. Hay un factor importante que juega a favor del equipo amarillo: siempre ha marcado como visitante. Luego existen otros datos, como que hace cuarenta años que la Unión Deportiva Las Palmas no vence en el Benito Villamarín y que Rubén Castro ha sido muchas veces nuestro verdugo. Todo esto se mete en una cocktelera ¿y qué puede salir? Nada que sea concluyente.                                                                                          La propuesta de Quique Setién no va a variar. Impondrá su filosofía de posesión con el argumento de que poseyendo el balón, el rival no podrá hacer daño. Pero ocurre que la posesión no significa que se vaya a hacer daño a nuestro rival. Tiene que haber posesión y verticalidad. El minutaje que se hace de la posesión, la que ofrece la Televisión viene a ser como el canto de la sirena, que encauta, que embriaga. Ese hábito de pasar el balón en horizontal, retrasar al portero, subir palmo a palmo hasta situarse en la medular contraria con pases y más pases es, en realidad, un dominio ficticio, con el riesgo de que un robo del rival en esa zona puede ser mortal porque hay muchos espacios y atrás no hay hombres muy rápidos. Se pudo ver ante el Celta de Vigo: tres robos y tres goles en los primeros veinte minutos de juego. Alternativas hay y el cuerpo técnico lo sabe. Entradas por banda, encarando y tratando de llegar a la línea de fondo, a la par que el que hace de nueve arrastre a una banda a los centrales, con la entrada de un ficticio delantero, como es habitual con Vicente Gómez. Todo lo que sea intentar resolver por el centro es ineficaz. Decía la semana pasada el míster amarillo que tiene como norma que el cuerpo técnico visione los encuentros para corregir defectos. Podemos añadir un matiz. Esa visión debe hacerla el cuerpo técnico con toda la plantilla, deteniendo la reproducción para enfatizar sobre jugadas concretas., para ver bien los errores y subsanarlos.                                                   Entramos en la jornada décimo segunda. Entre esta jornada y la siguiente se completa un tercio de la competición. Desde el punto de la estadística, manteniendo los números actuales, el equipo amarillo cerraría el campeonato en torno a los cuarenta y ocho o cincuenta puntos. Quedan ocho partidos, cuatro dentro: Athletic Club de Bilbao, Leganés, Spórting de Gijón y Deportivo de La Coruña, y cuatro visitas: el Real Betis este viernes, C.D. Alavés, Atlético de Madrid y F.C. Barcelona. Entra dentro de lo probable que la Primera Vuelta se cierre con treinta y dos puntos, si seguimos invictos en casa, más lo que se pueda arañar fuera.Si así fuera, habría que ir cambiando el chip para pensar en algo más sonado. Pero ya sabemos qué le ocurre a la lechera. Mejor olvidar el futuro y centrarnos en el presente. Concluiría con un AMEN.

Otro paro de LaLiga

En esta semana no hay fútbol en Primera División. El motivo es que la Selección española debe afrontar compromisos con vistas a la clasificación para el próximo Mundial, que se celebrará en Rusia. Como todas las cosas de la vida, este parón acarrea ventajas e inconvenientes. Las ventajas permiten recuperar jugadores lesionados y conceder un poco de descanso. El principal de los inconvenientes es que algunos equipos pueden perder el ritmo de competición. En todo caso, esto está establecido así porque hay demasiados equipos en LaLiga. Ganaría valor la misma si se redujera a dieciocho equipos en la máxima categoría y, a lo sumo, veinte, en la Segunda División. Pero este es otro debate.

 Los rectores del equipo amarillo parece que han asimilado este año la idea clara de proyecto, esta vez sí, de futuro. Culminadas las negociaciones para renovar a Pedro Bigas, Jonathan Viera y Aythami Artiles, queda ahora pendiente la renovación de jugadores que se han ganado a pulso su prórroga de contrato. Es el caso de Dani Castellano, Tana Domínguez y Vicente Gómez. Para que el equipo crezca y se fortalezca, es preciso conservar los pilares del mismo e ir injertando, de manera paulatina, savia nueva.

El viernes de la semana próxima, se reanuda la competición con visita al Estadio Benito Villamarín. El equipo propietario, el Real Betis Balompié, está viviendo momentos de convulsión. No se sabe aún si ese día ocupará el banquillo verdiblanco el míster Gustavo Poyet, muy cuestionado por la marcha errante del equipo bético. Ese escenario podría beneficiar, para intentar pescar en aguas revueltas. Pero al mismo tiempo puede ser un momento de inflexión para el Real Betis. En este sentido, este parón puede beneficiar al equipo bético. En cualquier caso, el objetivo del equipo amarillo ha de ser alzarse con la victoria, para ir escalando peldaños en la tabla clasificatoria.

Esplendor sobre la hierba

En el año 1961, Elia Kazan grabó la película «Esplendor sobre la hierba», con la destacada interpretación de Natalie Wood y Warren Beatty, film ganador de un Oscar. Esta referencia no debe llevar a pensar que un comentario deportivo, circunscrito especialmente a la Unión Deportiva Las Palmas, vaya a dedicarse ahora al Séptimo Arte». Ni mucho menos. Ocurre que nos ha venido a la memoria el título de esta película para definir un poco lo que es el juego de la Unión Deportiva Las Palmas. Hay que reconocer que este título solo vale, de momento, para primeros cuarenta y cinco minutos. Ante el Celta de Vigo, el esplendor del juego amarillo se produjo en la segunda parte. Ante la S.D. Eibar, el esplendor se produjo en la primera parte.                                                                                                                    Los fines de semana se disputan diez partidos de Primera División. Habitualmente son bodrios de encuentros. Solo se ve buen fútbol cuando juega el F.C. Barcelona o el Real Madrid, que realmente no tiene un sistema de juego identificable. En un segundo escalón están, a nuestro juicio, dos equipos muy «intensos», por no decir «duros»: Atlético de Madrid y Sevilla C.F. Siendo generosos, podemos destacar al Villarreal F.C. y al Real Celta de Vigo. La Unión Deportiva Las Palmas es diferente. Tiene un duende. Juega de una manera distinta, que embruja al espectador. Esto no sucede ahora. Viene siendo así cuando el equipo amarillo jugaba en la máxima categoría en la década de los sesenta, los setenta y los ochenta, cuando fue capaz de disputar la final de la Copa del Generalísimo y cuando casi arrebata el título de Liga al Real Madrid, clasificándose subcampeón, dejando atrás históricos y ricos equipos como el Barsa, Valencia, Bilbao, Sevilla…                                            En el Histórico de la Liga, la Unión Deportiva Las Palmas ocupa el décimo noveno lugar. Está a tres puntos de alcanzar mil puntos en esa tabla de honor. Ocurre que el equipo amarillo disputó muchos años las ligas de dieciséis equipos, cuando el premio de las victorias eran dos puntos. Desde la temporada 1995/1996, la victoria vale tres puntos. Estas circunstancias han relegado a los amarillos a esa décimo novena plaza.                                      La fórmula actual se antoja la buena.  Mantener el sello de identidad, mezclando futbolistas destacados foráneos, con producto de la cantera. Es curioso que la presencia de figuras como Michel Macedo, Sergio Araujo, Kevin Prince Boateng y Marko Livaja, hagan que los valores de la cantera emerjan con gran pujanza y alta proyección, como son los casos de Roque Mesa, Vicente Gómez, Jonathan Viera o Tana Domónguez. Sucedió los mismo cuando arribaron a Gran Canaria los argentinos Daniel Carnevali, Quique Wolff, Miguel Angel Brindisi, Carlos Manuel Morete, Fernández. La conjunción de estas figuras, trajo consigo la revalorización de futbolistas como Federico Páez, Guillermo Hernández, Félix Marrero, Trona, Noli, Juani, Miguel Angel y muchos otros que la memoria no recuerda, sin dejar atrás, por supuesto, a Germán Dévora y los malogrados Juanito Guedes y Tonono. Este es el camino que debe seguir el club para asentarse ahora por muchos años en la División de Honor.

La Armada Invencible

En el año 1588, Felipe II de España y Portugal envió a Inglaterra a la mayor fuerza naval conocida hasta entonces, con el propósito de derrocar a Isabel I. Se jugaba el predominio de Europa y los Imperios de España e Inglaterra. Una gran tormenta hundió a la mayoría de las naves españolas, que regresaron sin conseguir su objetivo. Se hizo entonces célebre la frase del Rey español: «no envié mis naves a luchar contra los elementos». La Unión Deportiva Las Palmas parece reflejada en esta lucha, pues los elementos (los arbitrajes), están impidiendo victorias de los amarillos. En Sevilla se adulteró el resultado de una manera bochornosa. Penalty en el minuto 87 y expulsión por doble amonestación a Pedro Bigas. Al llegar al minuto 90, el árbitro determina que hay que llegar al minuto 94, pero permite que se saque un corner pasados treinta segundos de ese tiempo añadido y sube al marcador el gol del triunfo sevillista, cincuenta segundos después, casi un minuto sobre el tiempo añadido, con solo diez jugadores amarillos sobre el campo. Se puede hablar claramente de expoliación porque el Comité de Apelación retiró la segunda cartulina. No hubo penalty  de Pedro Bigas.                                                                                                                         El pasado domingo, en Castellón, sucede tres cuartos de lo mismo. Penalty muy dudoso, que da alas a un Villarreal que veía, impotente, como se le acababa el tiempo. En el añadido, una clamorosa falta de un delantero del Villarreal sobre Montoro, que aparta violentamente al jugador amarillo para anotar el gol que eclipsó injustamente el tanto de fantasía que había logrado la Unión Deportiva Las Palmas. Para más bochorno, el ¿juez? de la contienda, situado a cinco metros y siguiendo la trayectoria del balón no tuvo la valentía de anular el tanto. Es comprensible la reacción de Quique Setién ante este hecho. Manifiesta, como no podría ser de otra manera, su desacuerdo con las decisiones de un árbitro que adultera el resultado de un partido. Se supone que vivimos en un Estado de Derechos, donde hay, o debe haber, libertad para expresar opiniones. Parece que no, porque las declaraciones del míster amarillo no han sentado bien al estamento arbitral y parece que habrá sanción para Quique Setién por llamar a las cosas por su nombre. Aquí se queman banderas españolas y no pasa nada; se queman  fotografías de S.M. el Rey y no pasa nada; en Cataluña se desacata la Ley y no pasa nada. Sin embargo, se critica a los árbitros por errores de bulto y salta la NUEVA INQUISICION, a poner el sambenito y a quemar en la hoguera a quien ose hablar mal, con fundamento, de ciertas decisiones arbitrales. Los dirigentes del club deben tomar medida sobre este asunto, con toda la documentación posible, porque se está humillando a un club y a una afición, que está llevando el buen fútbol por los campos de España. Un club que propone fútbol, unos jugadores nobles, que no salen a destruir, sino a construir y resulta que es el equipo con más tarjetas en toda Europa. VEINTIDOS tarjetas, Decididamente, hay que tomar medidas………sin recurrir a la violencia.

¿Es LaLiga, la mejor del mundo?

Los medios deportivos nacionales destacan a LaLiga española como la mejor del mundo, por encima de La Premier. Es indudable que esta afirmación es totalmente subjetiva. En España es prácticamente imposible que un equipo como el Leicester se proclame campeón de LaLiga. Real Madrid y Barcelona han tenido la hegemonía en el campeonato, seguido del Atlético de Madrid. La razón es bien sencilla: los culés manejan un  presupuesto de € 633 millones, referidos a la temporada pasada, porque no hay presupuesto oficial para la presente campaña. El Real Madrid oficializa €571 millones, también referidos al año pasado. El Atlético de Madrid sí ha dado a conocer el presupuesto de esta temporada, de €240 millones. El Sevilla C.F. con €105 millones cierra esta lista de presupuestos elevados. La suma de los presupuestos de catorce equipos (Deportivo Alavés €9,5; Real Betis €62; Celta de Vigo €65; Deportivo de La Coruña €40; S.D.Eibar €32,5;  Español de Barcelona €70; Granada €30; U.D. Las Palmas €55; Leganés €4,3; Málaga €40; Osasuna €12; Real Sociedad €68; Spórting de Gijón €50 y Villarrreal €80,3, todos estos, sumados dan €618,6, por debajo de los E633 del Barça. ¿Qué equilibrio puede haber cuando catorce equipos juntos no superan a los blaugrana y apenas sobrepasan al Real Madrid? No se nos escapa que los tres grandes y el cuarto en discordia, el Sevilla C.F. generan mayor audiencia televisiva, su masa social es superior y por ende, el marketing es muy importante. No obstante, las diferencias son abismales. En varias ocasiones hemos comentado que veinte equipos son muchos equipos para nuestra Liga. Dieciocho equipos proporcionaría una Liga más fuerte, más pujante. Los argumentos avalan esta tesis, ya que veinte equipos, con veinticinco futbolistas en plantilla, eleva el número de fichas federativas a quinientas licencias.Una competición limitada a dieciocho equipos, dejaría fuera de mercado a cincuenta futbolistas de primera división, que lógicamente engrosarían las plantillas de los equipos más débiles. La exigencia sería mayor y fortalecería, sin duda de ninguna clase, el nivel de los equipos. Asistimos actualmente vemos muchos encuentros de la jornada de cada fin de semana,. sin el nivel que exige la máxima categoría. Equipos cerrados atrás, parando el juego con faltas, esperando un fallo para montar una contra y ver si se saca algo positivo. Escasean los equipos que arriesgan, proporcionando juego ofensivo, como es el caso de la Unión Deportiva Las Palmas.Solo el Barça  (que ahora sí emplea las contras) y nada más, ya que el Real Madrid explota la velocidad de los puntos, arrancado desde posiciones defensivas, el Atlético de Madrid, el Sevilla y el Athletic Club de Bilbao, más de los mismo. Por eso decíamos hace unos días que Quique Setién debe meditar un plan alternativo para superar los «containers» que van a implantar los visitantes al Gran Canaria. Es cuestión de dar con la tecla.

Reflexiones sobre el partido de ayer

Reflexión profunda sobre el partido de anoche. La primera, y fundamental, es que los equipos conocen nuestro juego y que salvo tres o cuatro equipos, el resto planteará los encuentros más o menos como lo hizo el R.C.D. Español de Barcelona: amontonar hombres atrás, prácticamente los once, esperando un fallo amarillo o una recuperación para montar unas contras. Si va a ser así, está visto que el sistema de anoche va a seguir produciendo muchos sinsabores. Habrá que adoptar otro sistema de juego, no alternativo, sino más bien complementario: cuando haya que tocar y tocar se hace. como filosofía de juego, pero, cuando sea aconsejable el pase en largo o centrar sobre puerta, eso no va a significar que abjuremos de nuestra identidad. Eso sí, centrar al área no es colgar el balón. Hay que saber cómo hacerlo: nunca al punto de penalty, porque en esa zona habrá tres rivales muy experimentados, ni tampoco hacia los dominios del portero, que tiene una amplia panorámica para ver la trayectoria del balón y apoderarse fácilmente del mismo. Será necesario ver a los equipos vascos como ejecutan  los centros al área. Hubo otro error, que, a mi juicio, es reiterativo. Roque Mesa es un gran jugador, un magnífico futbolista, pero ya he comentado en varias ocasiones que es un jugador de pase en corto, así que cuando sale desde atrás, necesita dar cuatro o cinco toques antes de pasar el balón. Esos segundos permiten al rival retrasar su posición y taponar huecos. Si añadimos que anoche no había movimientos de desmarques para propiciar zonas libres, faltos de velocidad los hombres de arriba y obsesionados por jugar por el centro, con aquella muralla de jugadores rivales, muy difícil va a ser marcar goles. En baloncesto existe un sistema ancestral que es una máxima: hacer el «ocho» bajo la canasta. Este ocho es un movimiento continuo de cuatro jugadores, dibujando sobre la cancha ese número ocho. Anoche, la Unión Deportiva Las Palmas estuvo estática delante. Hubo instantes en que un atacante se quedaba literalmente parado, sin saber a quién pasar el esférico.

Es una pena que hayamos cedido dos puntos en Pamplona y otros dos puntos anoche. Pero realmente la pena que aflige, es que veremos la guagua cada quince días, sin ideas para atravesar esa «línea Maginot». Cuando ataca el rival y recuperamos balón, hay que subir a toda velocidad, porque el rival, en ese instante está arriba y es entonces cuando habrá espacios para progresar. Pero si necesitamos tres, cuatro, cinco toques para llegar a medio campo, los huecos estarán ya cerrados. Quique Setién decía que a Marko Livaja le tienen cogida la matrícula. Creo que la matrícula de la Unión Deportiva Las Palmas ya la conocen perfectamente todos los rivales. De nada vale una posesión del 70 u 80 por ciento, si no abrimos huecos. Esa posesión tan  alta y tan pocos disparos a puerta no encaja. Hay que tomar varias alternativas.

Caligrafía e incomodidades

Aquellos que nacieron de 1970 para atrás, recordarán las clases de caligrafía. Había que rellenar hojas de cuaderno de dos líneas (paralelas)  empezando por las vocales. Muchas páginas de la letra a, luego la e, i, o y u, hasta que lo escrito no se saliera de las dos líneas. Luego se pasaba a escribir todas las vocales juntas, para aprender a enlazar las letras. Superado este primer período se pasaba a escribir nuevas páginas  con frases que todos tenemos en el recuerdo: «mi mamá me ala, amo a mi mamá». Para escribir se utilizada un plumín que se mojaba en tinta. Había que concentrarse, tener mucho cuidado porque un borrón echaba a perder lo escrito y te quedabas sin recreo. Igual ocurría cuando se escribía con lápiz y los errores se intentaban subsanar con goma de borrar marca «Milán». El resultado era el mismo. Te privaban de disfrutar la media hora de recreo. Sirve revivir este recuerdo para compararlo con la Unión Deportiva Las Palmas. El juego del equipo amarillo ha sido de caligrafía bien ejecuta. Ha habido dos borrones por falta de concentración en los tres últimos minutos frente al Sevilla C.F. y un borrón inmenso en Anoeta ante la Real Sociedad. Pese a ello, el equipo está haciendo bien los deberes. Escribe muy bien, en un cuaderno pulcro. Por eso sorprende muchísimo la actitud de los árbitros que castigan injustamente al equipo que menos faltas comete, al equipo que sale a jugar y a no dar patadas. En anteriores comentarios hacía referencia a que, cuando recuperamos y salimos al ataque, siempre hay un derribo. En ocasiones no se ha señalado ni falta. Echando mano de la ironía cabe preguntarse: ¿se habrá suprimido penalizar por reiteración de faltas? Porque en las siete jornadas de LaLiga, los árbitros han mostrado tarjeta amarilla por reincidencia. Los representantes del club podrían elevar una queja formal con documentación porque los vídeos de los partidos son fuente de argumentación para neutralizar este tipo de conducta. No pedimos trato de favor. Pedimos que el criterio sea más ecuánime.

Aludía en el titular a «incomodidades». Ocurre que un jugador del Real Club Deportivo Español de Barcelona ha manifestado que les espera un viaje de tres horas muy incómodo. Hay mucho tonto suelto. Este singular señor teme que sus reales deportivas posaderas se van a deteriorar por viajar a Gran Canaria. En las etapas en las que la Unión Deportiva viajaba a la Península, especialmente en los años 50, para viajar a Madrid, había que hacer escala en Casablanca y luego en Sevilla para repostar. Como las comunicaciones no eran como ahora, los amarillos viajaban jugando dos partidos seguidos fuera. Los desplazamientos por carretera de aquellos años se efectuaban en autobuses (no digo guaguas porque ese señor quizás no conoce nuestro lexico), esos autobuses tenían los asientos de madera. Si hacía frío, se levantaba la ventanilla y si hacía calor se bajaban porque el transporte no estaba climatizado. Diecinueve equipos de Primera División solo viajan una vez por temporada a Gran Canaria, salvo que haya enfrentamiento copero. En cambio, el Español de Barcelona tiene desplazamientos muy cortos. Cuando juega contra eñ Barça, no tiene que moverse de su casa. No seremos ingenuos, tal vez sí, esto puede formar parte de una campaña porque si sumamos este tipo de declaraciones con los arbitrajes que estamos padeciendo……. A veces hay que pensar mal, pues lo dice un refrán castellano, «piensa mal y acertarás».

Terreno de juego y gradas

Todos los aficionados de la Unión Deportiva Las Palmas saben que las gradas del Estadio Gran Canaria han sido prolongadas hacia el terreno de juego, debido a que la distancia era muy grande y no aportaba calor al equipo y presión al rival y al árbitro. Era un clamor popular que el Club trasladó al Cabildo Insular de Gran Canaria. Aún falta por acercar la Grada Naciente, en fase de estudio. Este es un hecho objetivo: se han acercado las gradas al terreno de juego. Mi pregunta ahora es: ¿Por qué no «acercar» el terreno de juego a las gradas?. Al principio de esta temporada hice esta reflexión al cuerpo técnico de la Unión Deportiva Las Palmas, quien consideró interesante la propuesta.

La FIFA tiene fijados unos límites a los campos de fútbol. La longitud máxima se sitúa  en 110 y la anchura en 90, mientras que los mínimos se establecen entre 75 largo por 45 en ancho. Hay un equipo en Primera División que delimita su terreno en 101 x 60, el menos largo y menos ancho, y corresponde a la S.D. Eibar. Parece haber una medida standard, que usan nueve equipos, de 105 x 68, entre los cuales figura el Estadio de Gran Canaria. La pregunta del párrafo anterior tiene correspondencia con estos datos de los terrenos de juego, porque excepto el F.C. Barcelona, el Villarreal C.F. y un poco el Real Madrid (no se sabe realmente a qué juega el club merengue), el resto de equipos, dieciséis, vienen a encerrarse atrás, buscando un gol a ser posible para montar la guagua en la zona de cobertura, interrumpir el juego con faltas y más faltas, con la connivencia arbitral, pues no recuerdo un árbitro que haya mostrado tarjeta amarilla por reiteración. Como los equipos se cierran atrás con todos los efectivos, una manera de contrarrestar esa estrategia sería ensanchar las dimensiones del terreno de juego. Ideal sería un metro de largo más por cada medio campo, yendo de los 105 actuales a los 107, y otro metro por cada lateral, 70 en lugar de 68. No parece una idea descabellada. Haría sufrir a los rivales por retomar posiciones defensivas y habría más espacios por el centro porque el campo sería más ancho. Todo sería cuestión de adaptación y entrenamiento. El técnico amarillo es un apasionado del ajedrez. Es fácil comparar el fútbol con el ajedrez. Los técnicos son los estrategas y los futbolistas los peones, los alfiles que gran capacidad de movimiento, el caballo quien distribuye juego, las torres que suben cuando hay un saque de esquina, el rey debe esquivar el jaque mate del gol… Si uno mueve ficha, el otro tiene que corresponder con otro movimiento. ¿Se cierran los equipos atrás?  Abrimos, entonces el campo. La idea queda en el aire.